Vista microscópica de la Erhlichia

Perro infectado can Babesiosis

Conducta típica del padecimiento de Dermatitis Alérgica

Ciclo de la Dirofilaiasis

Fuente: OMS
La incidencia de la enfermedad varía de unas zonas a otras, dependiendo de factores ambientales como son temperatura, humedad y situación geográfica

ENFERMEDADES

Causadas por Garrapatas:

Ehrlichiosis

La Erhlichiosis es una enfermedad causada por un microorganismo llamado Ehrlichia y transmitida por la picadura de una garrapata infectada. Una vez adquirida, el microorganismo se reproduce dentro de las células sanguíneas, específicamente en los glóbulos rojos y las plaquetas. Por medio de la sangre va extendiéndose por los distintos órganos del perro y produciendo inflamaciones en los mismos.

Consta de tres fases. Durante la fase inicial, que dura apenas un par de semanas, podemos observar alguna hemorragia, temblores y algo de apatía en la mascota. Es posible incluso que no notemos nada. En la segunda fase, la incubación del virus, no se observan síntomas. En todo caso sí podemos observar una disminución de las plaquetas. Esta fase puede durar en algunas ocasiones hasta varios años. Y en la última fase, sus síntomas pueden incluir para el perro un muy bajo conteo de células sanguíneas (pancitopenia), sangrado, infección bacteriana, cojera, trastornos neurológicos y oftálmicos y enfermedad renal, y en algunos casos puede resultar fatal.

Es una enfermedad no muy conocida o tomada en cuenta por el público general, a pesar de que su incidencia ha ido en aumento durante los años recientes.

Esta enfermedad es sumamente difícil de eliminar ya que se vive en un país tropical donde la humedad se mantiene a pesar de las dos estaciones y en algún momento la mascota será picada por una garrapata. Por lo que la probabilidad para la mascota de contraer la enfermedad es muy alta.

Un perro que está positivo a Ehrlichia no se puede curar de la enfermedad, porque es una enfermedad intracelular. Lamentablemente el sistema inmunológico no va a afectar a la célula hasta que de la señal de que está enferma. Por eso es tan importante la prevención en estos casos. Lo recomendable es llevar periódicamente al perro para la realizaron de exámenes de sangre que comprueben o no la presencia de la enfermedad, y de ser así tratarla en sus fases tempranas. Sin embargo, el mejor tratamiento posible contra la Ehrlichiosis consiste en tener cuidado con las garrapatas que puedan picar a nuestro perro, colocandole el collar Scalibor®, que con su efecto residual evita la presencia de garrapatas en nuestra mascota por 6 meses, y así la posibilidad d contraer la Ehrlichiosis.

La enfermedad no es exclusiva de los perros, puede transmitirse a los humanos a través de las garrapatas que pican a perros infectados.

Babesiosis

La babesiosis canina es una enfermedad protozoaria transmitida por garrapatas que produce hipertermia, anemia, hemoglobinuria, letargia y anorexia; en intensidades variables según el caso. Se encuentra dispersa por todo el mundo en la actualidad. La forma de transmisión más común es a través de la saliva, y tiene lugar mientras la garrapata se alimenta de la sangre del animal. Sin embargo, este parásito necesita alimentarse como mínimo dos días antes de que se produzca la auténtica transmisión.

El diagnóstico se centra en la observación del parásito en un frotis sanguíneo (extensión de una muestra de sangre bajo el microscopio), si bien es recomendable realizar una analítica completa para valorar el grado de anemia, ya que en casos graves puede ser precisa una transfusión sanguínea.

El tratamiento consiste en una inyección de dipropionato de imidocarb junto con atropina para evitar los efectos secundarios (salivación), la cual se debe repetir a los 15 días. La mejoría es evidente en uno o dos días, debiendo valorar si existe algún otro órgano afectado por la enfermedad, fundamentalmente los riñones.

Los animales pueden sufrir recaídas después del tratamiento y los perros afectados suelen pasar a ser portadores. En cualquier caso el mejor tratamiento es la prevención, para lo cual existen en el mercado varios productos efectivos: baños, sprays y collares como Scalibor®, que mantienen al perro protegido de la infestación de garrapatas y en ultima instancia, de contraer la enfermedad.

Causadas por Pulgas:

Dermatitis Alergica

La dermatitis alérgica a la picadura de la pulga (DAPP) es un proceso dermatológico de origen alérgico en perros y gatos, es la afección más común de este tipo en animales de compañía.

Esta afección es transmitida por la pulga al momento de picar al animal, cuando inyecta su saliva en la herida para prevenir la coagulación sanguínea. Si el perro es alérgico a los componentes presentes en la saliva de la pulga, una sola picada bastará para generar prurito importante; esto provocará la presencia de lesiones aun cuando el numero de pulgas presentes sea bajo. Por lo que es sumamente importante mantener un estricto control de las pulgas.

No existe ninguna predisposición racial evidente en cuanto a la condición alérgica, y los síntomas suelen aparecer más tarde que la reacción adversa a los alimentos, generalmente a partir de los 3 años de edad. El riesgo de contraerla esta, evidentemente incrementado en presencia de cualquier medio ambiente favorable al desarrollo de las pulgas, como aquellos que presenten calor y humedad.

El cuadro clínico mas evidente es el prurito, que generalmente se ubica al principio en la zona de la cola y el lomo del perro, aunque puede dispersarse al resto del cuerpo al incrementarse la gravedad, y acarrea los signos de: eritema, alopecia e incluso erosiones cuando es aguda.

Para el tratamiento y control basta con eliminar la causa de la DAPP (las pulgas) del cuerpo del animal. Se pueden emplear fármacos pulicidas adulticidas tópicos con actividad residual superior al mes, también se pueden usar productos orales en caso de que el día a día del perro haga inefectivo el tópico (contacto muy cercano y frecuente con personas o baños habituales). Y la solución mas practica y económica, que son los collares anti-pulgas como el caso de Scalibor® que es resistente al agua, mas económico que los fármacos aplicados, no posee inconvenientes con el contacto humano y tiene acción continua por 6 meses. Cualquiera sea el tratamiento, debe acompañarse de una limpieza del medio ambiente infestado.

Causadas por Mosquitos:

Dirofilariasis

La Dirofilariasis o Enfermedad del Gusano Cardíaco es una enfermedad provocada por un parásito llamado Dirofilaria immitis, y transmitida por mosquitos. Afecta principalmente al perro. Además, es posible también que un ser humano se contagie la enfermedad (aunque esto es raro).

Dirofilaria immitis es un gusano, que en sus primeras fases de vida es microscópico (estas larvas son denominadas “microfilarias”). Un perro se puede contagiar al ser picado por un mosquito infectado con larvas de Dirofilaria. Una vez en el torrente sanguíneo del perro, éstas viajan hasta el corazón y las grandes arterias pulmonares, donde se desarrollan hasta adultos (esto tarda unos 3-4 meses).

Los gusanos adultos pueden medir hasta 27cm de largo y puede haber entre 15 y 20 adultos por perro, dificultando el flujo sanguíneo y provocando los signos clínicos de la enfermedad (que van desde tos y dificultad respiratoria hasta insuficiencia cardiaca). Si hay adultos machos y hembras, se pueden reproducir dando lugar a nuevas microfilarias, que circularán por los vasos sanguíneos del perro. Si un mosquito pica a ese perro infectado ingerirá las microfilarias, y luego de un tiempo, será capaz de transmitir esas microfilarias a otro perro, infectándolo. Eventualmente, un mosquito infectado puede picar a un ser humano, y contagiarlo. Sin embargo, la enfermedad en el ser humano (si bien es peligrosa si no se trata a tiempo) no es tan grave como en el perro.

En general, la enfermedad está presente en zonas cercanas a ríos y lagos. Básicamente, lugares donde haya agua suficiente para el desarrollo de mosquitos en cantidades importantes, y donde también haya animales susceptibles a la infección.

Existen varios tratamientos, que varían según el momento de la enfermedad en el que se encuentre el perro. Normalmente, primero se hace una terapia para eliminar los gusanos adultos, y luego de un tiempo se hace la terapia para eliminar las microfilarias. Esta última está destinada a eliminar las larvas circulantes, y evitar el contagio a otras mascotas. Durante todo el tratamiento el animal debe ser supervisado en forma cercana por el veterinario.

Para prevenir la Dirofilariasis debemos disminuir la posibilidad de que los mosquitos piquen a nuestro perro. Para esto podemos usar baños con piretroides, que deben aplicarse 1 vez al mes sin falta. Suelen perder eficacia si el perro está en contacto prolongado con el agua. Collar Scalibor®: la constante liberación del principio activo (deltametrina) desde el collar permite que el efecto dure 6 meses, e incluso resista al agua (esto es particularmente ventajoso en zonas ribereñas, donde los perros suelen entrar y salir del agua permanentemente).Otra opción para prevenir esta enfermedad (que incluso puede combinarse con alguna de las anteriores) es la administración mensual de una droga por vía oral que elimina las larvas que pudiera estar inoculando el mosquito al picar al perro.

Causadas por Flebotomos:

Leishmaniasis

Con el nombre leishmaniasis se conoce a un grupo de enfermedades, en su mayoría zoonóticas, producidas por protozoarios del género Leishmania y transmitidas por la picadura de flebótomos.

Las leishmaniasis se dividen en dos grupos básicos, la leishmaniasis visceral que involucra órganos internos y que sin tratamiento es mortal, y la leishmaniasis tegumentaria (que incluye a las formas cutánea y mucocutánea) que afecta la piel o las uniones mucocutáneas y puede curar espontáneamente dejando cicatrices desfigurantes.

La manifestación de las dos formas básicas de la enfermedad, depende de la especie de Leishmania involucrada y de la respuesta inmune del hospedador.

Existen unas 20 especies de leishmanias patógenas para el hombre, y 10 han sido aisladas de perros.

En América, la leishmaniasis visceral es producida por Leishmania chagasi (sinónimo Leishmania infantum) y la leishmaniasis tegumentaria es producida por otros tipos de Leishmania, entre ellas Leishmania (Viannia) braziliensis.

La forma cutánea tiende a curarse espontáneamente dejando lesiones que, de acuerdo a la especie de Leishmania involucrada, pueden llegar a provocar leishmaniasis cutánea difusa, leishmaniasis recidivans o leishmaniasis mucocutánea, con consecuencias estéticas desastrosas para el paciente.

La leishmaniasis visceral, que es la forma más grave de esta enfermad, resulta fatal en casi todos los casos, si no se trata.

El perro es el principal reservorio urbano de la Leishmaniasis Visceral. El ser humano es un huésped accidental en el ciclo de transmisión de la Leishmaniasis Visceral.

El tratamiento de la leishmaniasis canina es difícil. Los fármacos usados son caros y todos requieren regímenes de varias dosis, lo que supone numerosas molestias tanto para los dueños como para el paciente. Existen frecuentemente recaídas de la enfermedad clínica después del tratamiento y muchos de los fármacos tienen efectos secundarios importantes. No hay cura parasitológica para la enfermedad, sólo podemos resolver los síntomas clínicos. En los últimos años los periodos de tratamiento se han visto prolongados, esto puede ser debido a la resistencia desarrollada por el parásito frente a los fármacos usados comúnmente, por lo que para prevenir la progresión de dichas resistencias deberían emplearse distintos fármacos tanto en perros como en humanos, por lo que el factor preventivo cobra una importancia capital en cuanto a esta enfermedad.

Existen diversos métodos de control de la leishmaniasis, algunos de ellos muy controvertidos a causa de su alto coste medioambiental y etico, como puede ser la completa o parcial eliminación del medioambiente del flebotmo o de los perros que sirven como vectores de la enfermedad. Sin embargo, una forma más económica y eficaz de control, donde los perros se saben reservorios, es prevenir la picadura de los flebótomos, y así la transmisión de la enfermedad, colocando a los perros collares impregnados con deltametrina (Scalibor®, MSD Salud Animal). Scalibor® actúa de forma prolongada como un almacén que libera deltametrina en la capa lipídica de la piel durante 6 meses. Éste método no requiere un equipamiento caro o personal entrenado para su uso. Si lo combinamos con un buen programa de sanidad pública, los resultados son muy buenos.


Sangrado ocular, síntoma de la infección por Erhlichiosis

Vista microscópica de la Babesia

Perro con los síntomas de la Dermatitis Alérgica

Vista microscópica de una Microfilaria

Leishmania a nivet microscópico

Perro can leishmaniasis visceral